Lo Invisible 

Galeria Animal  
2018 

Cuanto existe en el tiempo, debe el tiempo deshacerlo.

- Del manuscrito original, descubierto y anotado por Michael Green.

Las flores nos acompañan desde el comienzo hasta el descenso, ¿no es su renacer en primavera, un recordatorio de lo perecedero y de su antagonista, el otoño? Son ellas, bordadas en oro, las que acompañan al trabajo de Aurora Anita, quien a través de la intuición, sutileza, paciencia, belleza y obsesiones crea obras que son una verdadera oda a la muerte; que nos recuerdan la desconexión natural y sana que se vivía en los tiempos rituales, esa parte del ser humano que ha sido olvidada desde la revolución industrial hasta los días de hoy.

Están bordadas en cantidad, porque tienen la cualidad de ser un puente simbólico entre los mundos al ser visibles por arriba e invisibles en su raíz, siendo una metáfora de la unión entre los mundos. De esta forma, otras figuras entran a reforzar la idea del axis mundis, como el cuerno del unicornio, animal mitológico del que todos han escuchado pero jamás se ha visto y que representa el viaje entre dimensiones traspasadas cotidianamente por este animal, según explica Michael Green.

El cruce entre los mundos es una metáfora directa a la muerte, a la vida después de esta vida y al trance que retorna al tiempo mítico. Es ahí donde la capa y el ataúd, como formas volumétricas, entran a hacer sentido. Aquella caja de muertos nos adentra a la temática del viaje eterno, mientras recuerda la fugacidad de la vida, del tiempo e interpela al espectador a través del reflejo ¿qué haces en esta escasa vida que te queda? Y está también la capa para entregar una respuesta sobre el espíritu que la posee y la habita, como un velo que separa a la persona del mundo y le da refugio.

La capa va acompañada de una aureola, simbolizada a través de 15 rayos solares que rinden culto al Sol, que se presenta como la fuente de luz que contiene la esencia de la vida, pues el Sol es capaz de cruzar hasta las aguas más profundas sin disolverse apoyando la idea de la resurrección, de una muerte que se convierte en viaje y no en un destino final.

Pareciera ser un cuento la narración entre las obras que unifica el trabajo en oro de Aurora Anita. Aquél bordado que pareciera ahuecar el tiempo con las puntadas de la aguja, romper esa malla eterna que nos atrapa, envuelve y cautiva. Como una metáfora constante de las pausas y del destiempo, de la eliminación del control automatizado a través del trabajo manual. Técnica vinculada a lo doméstico que unida a las cualidades del oro, simbolismo de todo lo superior, entran a cerrar el fondo y la forma del trabajo de la artista.

 

Elisa Massardo 

© 2016 By Aurora Anita.